La segunda etapa de Brian Sarmiento en Gran Hermano: Generación Dorada llegó a su fin, y su paso por el reality dejó mucha tela para cortar. Tras abandonar la casa, el exjugador visitó A la Barbarossa para hacer un balance de su experiencia y, sobre todo, para aclarar puntos fundamentales sobre su vida privada que se convirtieron en foco de críticas.
"Estoy un poco cansado, física y mentalmente. Estar adentro de la casa es muy difícil", confesó de entrada, explicando que la presión de jugar constantemente con el cuidado de las palabras le pasó factura. No obstante, el tono de la charla cambió cuando se refirió a las críticas recibidas durante su estadía.
Uno de los puntos más sensibles fue la cuestión de la cuota alimentaria. Meses atrás, su representante, Leandro Salmeri, ya había adelantado que el ingreso de Brian al reality respondía a una necesidad económica. Sarmiento confirmó esa versión: "Entré a Gran Hermano porque lo necesitaba. No tenía ni para comprar un pasaje de avión a España. Se criticaron tantas cosas sin saber lo que pasa".
El exjugador reveló que una de las mamás de sus hijas le exige una cifra de 100 mil dólares, algo que él califica de inalcanzable. "Le dije 'bajame la cuota porque no te la voy a poder pagar'. Yo no pienso renunciar al apellido de mis nenas, pero que me ponga una cuota que pueda pagar", sentenció, asegurando que tiene los comprobantes de todas las transferencias realizadas hasta la fecha. Ante la propuesta de renunciar al apellido a cambio de la cancelación de la deuda, su postura fue tajante: "El apellido no se lo voy a dar y voy a cumplir con el pago".
Más allá de su situación legal, Sarmiento también aprovechó el espacio para defender a Danelik Galazan, su compañera en el reality. El exjugador se mostró visiblemente molesto: "Me rompe mucho las bol*s este tema. Se habla sin conocimiento. Es doloroso ver cómo metieron a Danelik en muchas situaciones".
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