Luana Fernández se mudó de habitación y a las pocas horas desapareció una medialuna que Cinzia Francischiello atesoraba para comerla después, motivo más que suficiente para que la modelo sea la principal acusada del delito dentro de la casa de Gran Hermano Generación Dorada.
Luana lo negó una y otra vez ante la venezolana y también frente a Alejandra Majluf, que la cuestionó en más de una oportunidad por ser “amiga de lo ajeno”. “Callate que vos llegaste recién”, le pidió Fernández a la jugadora que ingresó en lugar de Gladys “La Bomba Tucumana”.

Tras enterarse que el robo habría sido perpetuado por Charlotte Caniggia con el aval de Fernández, Cinzia lamenta ser compañera de habitación de Luana luego del escándalo que se armó con Nenu López. “Tengo a la chorra mayor a mi lado, esto es como un penal, es como una cárcel”, denunció la venezolana en el confesionario.
Campanita peleó con Hanssen por el robo de la medialuna
Cinzia le sacó a través del mentira/verdad a Sttefany “Campanita” Pereira que la autora del robo fue Charlotte. Acto seguido, Matías Hanssen le contó sobre eso justamente a la hija de Claudio Paul.

La paraguaya se enfureció con Hanssen, se mostró dolida por la actitud y lo tildó de “malo, mentiroso y un asco de persona”. “Sos una caradura”, le respondió él.
¿El raid delictivo de Luana en Gran Hermano llegó a su fin con el café?
Tras la pizza de Brian Sarmiento y el pan a escondidas en el baño, el café fue el nuevo botín del que se había apropiado Luana.
Titi Tcherkaski, en una actitud que más de uno podría tildar de “vigilante”, fue al confesionario a manifestar la sospecha de que “alguien esconde café en la habitación”, y Gran Hermano le respondió que, tal como les había advertido, “eso puede ser motivo de sanción”.

Luana entonces se hizo eco de la charla de Titi con el Big, expresó que “no quería ser buchona” y que “iba a hablar con aquel que esconde infusiones en la habitación”. “Igual todo el mundo sabe quién tiene”, avisó la modelo, tirándole el fardo a Cinzia Francischiello, que luego negó tales acusaciones.
Sin embargo, Luana quedó en offside cuando Tamara Paganini la indagó sobre el café que estaba ordenando en la cocina, debido a que le preguntó de dónde lo sacó y la modelo respondió “no importa, lo saqué”.

Luana terminó confesando que ese café había estado debajo de su cama y quiso restarle importancia porque “lo sacó después del aviso de Titi”, y Tamara terminó increpándola a los gritos porque podían volver a sufrir un recorte del presupuesto de compra semanal.